La exposición consiste en la explicación, clara y ordenada, de un tema cualquiera.
Se utiliza para explicar una materia, dar a conocer una cuestión o divulgar unos determinados conocimientos.
Se usan habitualmente en el ámbito académico y cultural.
Estructura
De forma general, los textos se organizan en tres partes:
- Introducción —> Presentación del tema.
- Desarrollo —> Explicación del tema con datos y ejemplos.
- Conclusión —> Resumen de lo expuesto y conclusiones.
Se pueden intercalar ejemplos, citas esquemas o gráficos que corroboren la explicación.
La estructura de los textos es muy variada, depende de la materia de la que traten y de la intención del autor.
Hay seis estructuras importantes:
- Estructura deductiva o analítica —> La información principal se encuentra al principio.
- Estructura inductiva o sintética —> La información principal está al final.
- Estructura cronológica —> Los datos siguen un orden cronológico.
- Estructura causa-efecto —> Se expone un hecho y, a continuación, el efecto o consecuencia.
- Estructura problema-solución —> Primero se plantea un problema y después se expone una solución.
- Estructura enumerativa —> Se detalla una serie de características que describen un hecho, un objeto o un fenómeno.
Lenguaje
El lenguaje de la exposición debe ser claro, preciso y adecuado al tema. Los rasgos más caractrísticos son:
- Significado literal u objetivo (denotativo). Se pueden usar tecnicismos.
- Hay oraciones enunciativas.
- Los verbos estan en tercera persona.
- Las oraciones y los párrafos se enlazan con conectores.