Las peores series del 2020

Las peores series del 2020

Las peores series del año

Las peores series del año 2020, sí. ¿Cansad@ de ver series «aclamadas» por la «crítica» a las que no le ves la gracia por ningún lado? Todos vivimos semanalmente esa frustración, vapuleados por la incansable propaganda de los palmeros de las plataformas de TV en stream. He aquí, pues, una lista de las peores series del año.

Podrían hacerse docenas de listados con series decepcionantes, pero aquí hemos centrado nuestra selección en algunas de las que más nos han machacado con su publicidad (hay muchas todavía peores, sin duda). Ten en cuenta, también, que algunas no son series o temporadas nuevas del 2020, pero sí que han sido incluidas este año en alguna plataforma.

  1. I can destroy you /Podría destruirte. La peor serie del año con diferencia, en proporción al insoportable aparato de publicidad que la ha acompañado…. Y la serie menos vista por los «críticos especializados»: si empiezan diciendo que es una comedia, no te quepa duda de que no han visto ni el episodio piloto.
    De comedia no tiene nada: es un aburridísimo melodrama, superficial, sensacionalista, amarillista y oportunista que habría cabido perfectamente en una plomiza película de 80  minutos.
    Michaela Coel es una pésima guionista, una pésima directora y una  pésima actriz. Como directora, su afirmación de que hasta ahora se había hecho el cine con los colores de los blancos y que ella lo ha hecho con los colores de los negros es solo una muestra más de su falta de formación y de su nivel intelectual.
  2. Better call Saul (5º temporada). La tomadura de pelo a los fans de Breaking Bad continúa (y el aburrimiento). Los críticos caradura ahora ya se animan incluso a decir que es mejor, ¡tócate la pera!.
    En esta temporada hay una mayor presencia de los «mafiosos», lo que habrá animado algo a los maltratados fans de la franquicia original, pero ya llevamos muchas temporadas viendo lo mismo mil veces: cómo Saúl se hundió, cómo la relación con su pareja carece de coherencia (¡y de química!)… ¡Que paren ya, por favor!
  3. Fargo (4º temporada). La primera temporada de Fargo recuperó y -para mi gusto- superó la película original de los hermanos Cohen, pero esta cuarta temporada es ya, sencillamente, una serie ridícula.
    América es un experimento fallido, uno de los eternos temas del arte made in USA, es la frase-guía de esta temporada, pero el creador no va con ella a ninguna parte. Se aparta ya demasiado de su inspiración original en los Cohen y, como pollo sin cabeza, la serie va de estertor en estertor con lastimosos «experimentos formales», como empastelar los colores estilo cómic  «retro» o seccionar  la pantalla en cuadritos. Los actores, todos horrorosos, pero, ¿quién los guía?
  4. Fleabag. Los críticos sudan sangre para vendernos esa mediocridad:
    • que si nos muestra las cosas en vez de decírnoslas, cuando hace justamente lo contrario, la protagonista siempre nos dice cómo debemos interpretar lo que va a ocurrir o lo que ocurrió,
    •  que si usa la cuarta pared, porque la protagonista le habla al espectador (¡la invención de la rueda, amig@s!)
    • que si rompe tabúes, porque es una muer que habla y busca a todas horas el sexo… y porque tiene un lío con un «religioso» (¿en qué año se escribió La Regenta…?).
      Es definitiva, es una de esas «modernas» series reaccionarias y neovictorianas que quedan al desnudo con una sencilla prueba: si cambiamos a la chica protagonista por un chico, ¿qué tendríamos?
      ¡Exacto!: una burda patochada machista.
  5. La maravillosa Señora Maisel. Una serie con una gran actriz protagonista y un dinero descomunal  gastado en producción.. y en promoción.
    En la tercera temporada continúa el aburrimiento. Una serie que podría haber sido una gran película, pero que duró solo los dos primeros capítulos. A partir de ahí todo es una  retahíla de chistes en diferido y de personajes y situaciones repetidos que intentan mostrarnos a una imposible megaburguesa como símbolo  ¿de qué? ¿No será de la lucha de las mujeres normales y corrientes por sus derechos, verdad? Porque haría falta ser muy cínicos para pretender algo así.
  6. Space Force. Supuesta comedia de ciencia ficción que esperemos no tenga continuidad. Increíble derroche de dinero en producción, actores y ¡hasta en efectos especiales! para un bodrio del que apenas se puede salvar el capítulo del mono astronauta. Sin duda, un ejemplo de libro de tomadura de pelo a quienes hayan puesto la pasta para  hacer eso.
  7. Capítulo 0.  Continúa produciendo vergüenza ajena (hasta llegar al dolor) ver lo que han perpetrado unos humoristas/monologuistas que, sin duda alguna, son geniales. Pero esto…..
  8. Dead to Me (2ª temporada). Da lástima incluirla aquí, por el cariño hacia Christina Applegate,  la hija en la inmortal Matrimonio con hijos, serie en la que aprendió a actuar hacia la 8ª o 9ª temporada. Ahora, convertida en una actriz solvente, la vida la ha golpeado con dureza.
    Pero si la primera temporada pasó sin pena ni gloria, a  la segunda la ha acompañado un gran aparato de propaganda que nos obliga a incluirla en ese listado. Una aburrida sucesión de capítulos que siempre se hacen larguísimos, que suelen acabar con un lastimoso final  «sorprendente». Argumento del nivel telefim de sobremesa, que solo podría interesar a alguien que, remotamente, pudiera identificarse con las protagonistas. Si te dicen que es una comedia, hay un 50% de posibilidades de que no hayan visto ni un capítulo.
  9. Westworld (3ª temporada). Tras una magistral primera temporada, la serie mantuvo el tipo hasta cierto punto en el inicio de la 2ª, pero los melodramas de los tres protagonistas y otros elementos secundarios se alargaron demasiado. La temporada se hizo muy larga. Le sobraban muchos capítulos.
    La 3ª parece que aspira a convertirse en una «franquicia» para  seguir chupando de la teta al estilo de lo que ha pasado con Start Treck, Star Wars, etc.  No ofrece nada nuevo, para  nuestra desgracia se potencia el protagonismo de quienes habríamos deseado ver desaparecer de la serie y las «reflexiones metafísicas» quedan reducidas a majaderías repetitivas.
  10. Unorthodox. Otro típico «producto de temporada», otra serie en la que en su momento se derrocharon recursos en su promoción y que, una vez vista, te das cuenta de que la olvidarás en dos semanas.  Una buena (no excepcional) protagonista que lleva casi todo el peso de la serie, un retrato coral pero tópico, ya visto muchas veces, de una comunidad ultraortodoxa, un argumento oportunista y una calidad global que apenas sobrepasa el telefilm de sobremesa.

No son todas las «peores series de año», ¡pero sí una lista suficientemente significativa de lo hart@s que estamos de la mediocridad generalizada y del constante bombardeo publicitario engañoso de las plataformas televisivas y de sus secuaces!