Resumen de Las lágrimas  de Shiva

Resumen de Las lágrimas de Shiva

Resumen Las lágrimas de Shiva por capítulos

CAPÍTULO 1: El bacilo de Koch

El libro empieza con el padre de Javier enfermo que estuvo en un hospital cinco meses. Un día su madre les dijo que su padre volvería pero ellos se tendrían que ir. Su hermano Alberto se fue con su tío Esteban y él a Santander con sus tíos y sus primas. Sus tíos antes eran muy ricos gracias a Las Lágrimas de Shiva. Su madre no le quiere explicar nada, ya que quiere que se lo pregunte él.

CAPÍTULO 2: Villa Candelaria

Javier marcha a Santander, donde lo espera su tío con un Jaguar. Descansa un rato y su prima lo despierta para enseñarle la casa. Se da cuenta que en uno de los cuadros está Beatriz Obregón con las Lágrimas de Shiva y como le dijo su madre, pregunta qué son, pero su prima no quiere hablar. Después de cenar y antes de dormirse le parece ver un fantasma y olor a nardos.

CAPÍTULO 3: Perpetum mobile

Un día están solos Javier y Violeta y su tío en el sótano. Su tío le cuenta de que trabaja y lo que hace. Miran la televisión, que ha construido Luís. Pasan el rato hablando del Santo Grial y de ciencia-ficción. Vuelve a ver al fantasma y olor a nardos y su prima Violeta le dice que ella también lo ve. Violeta y él decidieron ir al cementerio y ella le prometió explicarle la historia de Beatriz y las Lágrimas de Shiva.

CAPÍTULO 4: La extraña historia de Beatriz Obregón

Beatriz Obreón murió muy joven, pero no la enterraron con su familia. El hermano de Beatriz se casó y ella tenía que casarse con Sebastián, hijo de una rica familia: los Mendoza. Sebastián le regaló un collar de compromiso con cinco grandes esmeraldas, era el collar que llevaba en el cuadro, las Lágrimas de Shiva. No se llegaron a casar porque Beatriz no fue a la boda. Cuentan que ella se marchó con el collar, lo vendió y empezó una nueva vida, esto molestó mucho a su familia y se enfrentaron a la familia Mendoza.

Violeta y él se intercambiaron unos libros, en uno de ellos aparecieron unos escritos, que no supieron interpretar, ni tampoco dónde estaba un lugar llamado Las Herrerías. Rosa se estaba viendo, en secreto con un hijo de la familia Mendoza.

CAPÍTULO 5: Savanna

Violeta y Javier fueron juntos a la playa. Cuando fueron al cementerio se dieron cuenta de que las flores que había en la tumba de Beatriz eran flores que alguien había dejado. En una tienda de Puerto Chico encontraron un álbum donde vieron que el Savanna era una goleta, su capitán era un mulato llamado Simón Cienfuegos, Beatriz viajó en el Savanna y ellos creen que Simón la mató y tiró su cuerpo al mar. Cuando vuelven a casa, Javier sube al desván a investigar y Violeta lo descubre, finalmente ella le cuenta lo que dicen las notas que había encontrado y le enseña cosa de Beatriz.

CAPÍTULO 6: La mano en el espejo

A Javier le gustaba pasear, mirar las estrellas y pasar horas en la playa de noche, le gustaba la soledad, quería ver como el hombre pisaba por primera vez la luna, pero en villa Candelaria no había televisión, su tío construyó uno y reunió a toda la familia para verlo.

Pasaban las tardes en la playa y cuando volvía se duchaba en la villa, una tarde mientras se duchaba alguien escribió AMALIA en el cristal, al mismo tiempo que olía a nardos; salió corriendo a buscar a Violeta y preguntarle si conocía a alguna Amalia. Violeta cree que es Beatriz que quiere hablar con ellos.

CAPÍTULO 7: Del amor y otros desastres

Con la excusa de ordenar el desván, se pusieron a investiga, encontraron periódicos antiguos. Oyeron gritos y era German Mendoza que se discutía con Luís, este se había enterado de que Rosa y Gabriel se estaban viendo. Tío Luís castigó a su hija y le prohibió salir de casa ni de día ni de noche, ni utilizar el teléfono. Las cuatro hermanas hicieron piña para apoyar a su hermana. Rosa pasó largas horas con Violeta y no pudieron seguir con su investigación del desván.

Tío Luís les explicó que durante la Guerra civil, los Mendoza dijeron muchas mentiras sobre su padre y que le acusaron de colaborar con los rojos, traicionar a la causa y dedicarse al estraperlo.

Rosa quiso contarle a Javier quien era Gabriel, le dijo que estudiaba arquitectura y le enseñó una foto, era alto, delgado y llevaba gafas, y le pidió que le llevara una carta. Javier accedió, una tarde que llovía mucho se encontraron y Gabriel le dijo que su padre quería mandarlo a una universidad americana, que era un hombre muy terco que no entraba en razón y que le había puesto un detective para controlarle.

Javier volvió a casa empapado y un poco borracho y terminó en la biblioteca pensando en Beatriz y su collar, sin darse cuenta apareció la asistenta, doña Ramona que le preguntó si conocía la historia de Beatriz, esta le dijo que sí porque doña Amalia le hablaba de ella. Javier quedó alucinado y le preguntó quién era, ella le dijo que era una criada que había trabajado en la casa, era la doncella de Beatriz.

CAPÍTULO 8: La vieja doncella

Ramona les dijo donde vivía Amalia y fueron a verla, era una mujer anciana que vestía totalmente de negro. Les contó que Don Teodoro y su mujer no eran buenas personas pero que Beatriz era amable, atenta y sencilla y que no se llevaba bien con su familia. Violeta cree que sabe más de lo que cuenta.

Los primos volvieron a explorar el desván y encontraron unos muebles que parecieron ser del dormitorio de Beatriz. Entre ellos un baúl con las iniciales BO; consiguieron abrirlo y dentro encontraron un traje blanco. Revisaron el escritorio y encontraron un compartimento oculto con un sobre dirigido a Beatriz escrito por Simón Cienfuegos, el capitán del Savanna.

CAPÍTULO 9: La carta

El sobre llevaba matasellos de Estados Unidos y Simón le contaba que estaba enamorado de ella y que se pensara bien si realmente quería una vida junto a él. También encontraron la respuesta de Beatriz, que nunca llegó a su destinatario en la cual le decía que no dudara de ella, que sólo podía ser feliz con él.

Volvieron a casa de Amalia porque creían que ella sabía más cosas de Beatriz y Simón. Le enseñaron la carta y la anciana les dijo que no les había contado nada más porque Violeta es una Obregón pero finalmente accedió. Les contó que a Beatriz le gustaban mucho los barcos y ella la acompañaba a pasear por el puerto. Una noche las atacaron tres marineros y el capitán Cienfuegos apareció para rescatarlas. Beatriz se enamoró de él nada más verle. Se estuvieron viendo durante dos años y luego se fugaron. Descubrieron que era la anciana quien llevaba flores a la tumba a pesar de no estar enterrada en ella. Beatriz había muerto en Jamaica de unas malas fiebres.

CAPÍTULO 10: El aroma de nardos

Habían descubierto muchas cosas pero el rompecabezas no estaba completo, Javier continuaba oliendo a nardos por todas partes y a todas horas. Estaba desesperado y una noche el perfume era tan intenso que se despertó y la vio. Era una mujer con un vestido blanco, era el fantasma de Beatriz. La siguió hasta el trastero donde señaló un cajón del escritorio, escribió AMALIA en el polvo y en el fondo encontró un cajón oculto, estaba vacío.

El chico se fue de nuevo a ver a Amalia, esta vez solo. Había descubierto que lo que el cajón oculto escondía era Las Lágrimas de Shiva. La anciana le confesó que Beatriz le había dicho donde lo escondía y al día siguiente de su marcha lo fue a buscar. Lo guardó y no le dijo nada a nadie. Javier le preguntó que había hecho con el collar y Amalia se lo entregó.

CAPÍTULO 11: Las lágrimas de un Dios

Las lagrimas de ShivaJavier reunió a sus primas y les enseñó las Lágrimas de Shiva pero las mintió y les dijo que lo había encontrado en el desván, en el cajón oculto del escritorio. Violeta llamó a sus padres para mostrarles el collar. Tío Luís cogió el collar y marchó a ver a Germán Mendoza.

Luis le contó como lo habían encontrado y le aclaró que Beatriz y por tanto, los Obregón no eran unos ladrones, le dio el collar y se fueron. Violeta le pidió explicaciones a su primo, no se había creído su versión, y Javier le dijo la verdad. Entrecruzaron sus miradas y al chico le empezó a latir el corazón más rápido.
Gabriel Mendoza se presentó en Villa Candelaria a pedir perdón en nombre de su familia y que estaba enamorado de Rosa. Tío Luis lo aceptó.

CAPÍTULO 12: Azucena

Durante las semanas siguientes dejó de llover. Fueron a la playa, de excursión, pasearon, se intercambiaron libros, charlaron,… en fin, un secreto les unía. Azucena, le contó que su hermana Violeta estaba enamorada de Javier. El chico fue a buscarla al jardín y se besaron.
Rosa y Gabriel se casaron al cabo de cinco años, Rosa con el vestido blanco de Beatriz y llevaba el collar de las Lágrimas de Shiva. Margarita se fue a estudiar a París y Azucena terminó trabajando en la NASA.

Autor de Las lágrimas de Shiva  : César Mallorquí

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