Sneaky Pete, crítica y opinión

Calidad comercial: 8 (la primera temporada); 4, la segunda y 5, la 3ª.
Calidad artística 6 (la primera temporada).
Calidad de los actores 6.

Opinión corta

Sneaky Pete, a lo largo de sus 3 temporadas, se basa en el talento del protagonista ( ¡y de otros personajes!) para el timo y el engaño.
La primera temporada es una soberbia serie de suspense; su capítulo 8º se estudiará en las escuelas de guionistas. La segunda es muy decepcionante y la tercera recupera, en parte, el interés.
Nadie puede perderse la primera temporada: amantes de Breaking Bad y series similares (aunque no tiene nada que ver) y de series de intriga y acción en general o cualquiera que quiera disfrutar de varias horas de intenso entretenimiento.

Crítica amplia

Sneaky Pete toma su marco argumental (un preso suplanta a otro) de Operación Reno, una infravalorada película de John Frankenheimer. Hay otros homenajes a películas de timadores como El golpe y el argumento  puede parecer no ser original ni lo pretende, pero ¡hay que ver cómo aprovechan y homenajean todas esas fuentes en esa primera temporada!

Las tres temporadas están pensadas, cada una de ellas, como una gran película; no se trata del argumento de una película estirado hasta el infinito, como en esas típicas serie de hoy en día que nos aburren con su lentitud; no.
La primera temporada es una película de 10 capítulos a la que, como mucho, se le podrían recortar 20 minutos. Puedes tomar un poco de aire en el primer capítulo, mientras acaba de asentarse el argumento, pero a partir de ahí esa temporada no te va a dejar respirar.
No es una película de timadores simplemente, sino una prolongada película de suspense con el estilo narrativo tomado de la gran novelista Patricia Highsmith, que hemos visto en otras grandes series  norteamericanas. No es que haya tramas secundarias, sino una trama principal que se enmaraña con intensidad poco usual ¡y en unas 7-8 horas!
Estamos ante un gran producto de entretenimiento; ese es el único objetivo, sí, y no hacer una obra de arte, pero la emoción, capítulo tras capítulo, está garantizada.
El relato está lleno de «sorpresas», pero no se trata de arbitrarios giros de guion, sino de recursos que encajan maravillosamente y te empujan a seguir y seguir.
Los minutos que «podrían sobrar» están en el último capítulo. En él tenemos la típica solución de un argumento de timadores, que es lo menos interesante de todo y lo más perdonable, pues hasta ahí has llegado exhausto: que acaben como quieran. La carta de la última partida, por ejemplo, podría haber sido otra… Pero eso da igual. ¡¡solo se trataba de crear un gran espectáculo cinematográfico y la diversión ha sido grandiosa!

El capítulo final, dividido en tres partes, está concebido también para abrir paso a una segunda temporada y lo esperas y agradeces…

Pero la segunda temporada es muy decepcionante. Tiene también el formato de una película larga, pero hace aguas por todas partes. Se estiran innecesaria y torpemente los subargumentos protagonizados por la abuela, por el abuelo y por la prima «rubita». Con la mitad de capítulos todo hubiera quedado liquidado: es una temporada a medio cocer, hecha con muchas prisas y el «truco final»deja sin sentido los tres o cuatro últimos capítulos.
Además, está llena de otros truculentos «giros de guion» aquí y allá.

La tercera temporada se hizo con más calma, pero sigue lejos de la primera y hubiera cabido perfectamente en 3 o 4 capítulos menos. Hay también toscos «giros de guion», aunque no tanto como en la 2ª, pero alguno igualmente grave: el final (con el «lío» de las hermanas») es decepcionante. No hace falta que veas la segunda; la tercera tiene un pase.

¿Los actores?
El protagonista de Breaking Bad, Bryan Cranston es productor de toda la serie y director y guionista de algunos episodios. También es coprotagonista -como capo mafioso- de la primera temporada… Aunque la falta de ética de los «críticos» de la era de internet puedes comprobar en la red que lo sitúan como actor en la 2ª (¡!).
No lo hace mal, aunque lo mejor de la serie en este sentido es ese ramillete de actores jóvenes que la protagonizan. El protagonista, Giovanni Ribisi, por supuesto, está fabuloso, aunque sobregestúe un poco en algunos capítulos de la 2ª temporada.
Hay también un cupo de actores veteranos. Entre ellos, el abuelo y la abuela son reconocidos actores secundarios de gran trayectoria. Sin entrar en la cuota de romance/sexo  de jubilados que parece obligatoria en tantas series para captar  la generación de Baby boom norteamericano (hay  una alucinante «competencia» abuelo/nieto en la 3ª temporada), Margo Martindale, la abuela, muestra que los papeles protagonistas, por muy buena secundaria que haya sido, le vienen grandes. El abuelo, Peter Gerety (y luego ¡el bisabuelo!) y otros actores, están demasiado mayores para tanta tralla. Da cosa ver al bueno de Peter repartir mamporros a sus casi 80 años con el bate, apoyarse sobre un coche y luego reincorporarse desdoblando el cuerpo en 4 tiempos,o incapaz de empuñar completamente el bolígrafo con que toma notas en su agencia, etc.. O al bisabuelo (actor casi nonagenario) «saltando» un muro… No eran las mejores elecciones, en cualquier caso, en mi opinión, para dinamizar la segunda y  tercera temporada, por ejemplo.

  • Título original: Sneaky Pete
  • Temporadas: 3
  • Año: 2015
  • Duración: 50
  • País: USA
  • Dirección: varios
  • Guion: varios.
  • Actores y  actrices principales y secundarios: Giovanni Ribisi, Marin Ireland, Bryan Cranston, Margo Martindale, Shane McRae, Libe Barer, Peter Gerety, Ethan Embry, Alison Wright, Domenick Lombardozzi, Debra Monk, Michael Drayer, Armando Riesco,…
  • Productora: Shore Z Productions, distribuida por Sony Television y  Amazon PrimeVideo
  • Género: Thriller, intriga policíaca.
  • Resumen del Argumento.
    Un hábil estafador al salir de la cárcel suplanta la personalidad de su compañero de celda y se esconde en el seno de su familia para seguir maquinando sus timos y estafas.